¿A cuántos nos ha surgido la posibilidad de mantener una relación con alguien que vive lejos de nuestra ciudad, isla o país de origen? Y todos, absolutamente todos, nos entran dudas sobre si es posible mantener esa relación, si tienen futuro. Pues como nos gusta dar un punto de vista positivo sobre las cosas, aquí va el nuestro: SÍ es posible.
¿Queremos a la otra persona? Si la respuesta es un sí y, además, es rotundo, entonces da igual en qué lugar de este redondo Planeta nos encontremos, porque seremos pacientes, seremos cautos y, por encima de todo, seremos fieles. Pero no solo fieles de no irnos con el primero o la primera que pasa por delante en una noche de borrachera, o con el primer@ que nos habla en una de esas múltiples ‘apps’ de ligoteo, no. Seremos fieles a nosotros mismos, porque amamos a alguien, lo respetamos y, lo más importante, NOS respetamos.
En la vida en pareja muchas veces llegarán momentos desagradables (pasa hasta en las mejores familias), pero es muy importante ser consecuentes y respetar sus decisiones, sus acciones y su visión de la vida. Es la única manera de sobrevivir a una relación y de vivirla.
Ten la mente fría, no te montes películas que, muy probablemente, te estés inventando y, sobre todo, hablen, hablen mucho, no se cansen de hablar. La palabra, su poder y beneficios son tan importantes que nos pueden ayudar a que la distancia sea nula, que los kilómetros sean milímetros y que los problemas sean absurdos. Quieran, amen con pasión, deseen y hablen. Estos son nuestros consejos para que una relación a distancia, la tuya, no se convierta en una ruptura que, de seguro, no quieres que se produzca.

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